Lorenzana

El dinámico Cardenal Francisco Antonio Lorenzana, que gobernó la Archidiócesis de Toledo en el último cuarto del siglo XVIII (1772-1800), se puso a la cabeza del movimiento ilustrado y encargó un completo informe de todas las poblaciones que pertenecían a su Diócesis.

En 1.786, el cura don José Mingo López, informa sobre Torrejón de la Calzada:

Lugar regido por un alcalde pedáneo, dependiente de Madrid.

Límites y extensión: al norte y este Humanemos y Parla, al este Pinto, al sur Torrejón de Velasco. Se extiende de este a oeste tres cuartos de legua y media de norte a sur.

Situación, agua y vegetación: se localizan en alto, con buenos aires con abundancia de aguas delicadas, especialmente en la fuente de La Peñuela de la que se abastecen vecinos de Valdemoro, Seseña, Torrejón y Madrid. Indicada para las obstrucciones. Hay algunos álamos blancos.

Vecindario, sociedad y enfermedades: Censan 30 vecinos, todos del estado llano. Es pueblo pobre. Padecen tabardillos y tercianas.

Agricultura: Salvo una huerta el corto terrazgo se emplea para cereales y legumbres.

Enseñanza y profesiones liberales: Los niños van a la escuela del inmediato pueblo de Torrejón de Velasco. Igualmente dependen de los médicos, boticario, cirujano y cura.

Comercio: Lo víveres los traen de Torrejón de Velasco.”

Tiene este nombre porque se le dio su fundador don Francisco Abad, según consta y parece de un rótulo y retrato que figura al pie del altar mayor, de su iglesia parroquial. Falleció el fundador en el 1.530. Antes el dicho lugar de Torrejón se llamaba la Manganilla, según se deduce de los itinerarios antiguos. Su comienzo fue unas ventas en donde se hacían posta los que iban y viajaban de Madrid a Toledo, al quedar Torrejón de la Calzada a media jornada. Está a cuatro leguas de Madrid y a ocho de Toledo. En la carretera o Camino Real que antiguamente venía de Andalucía a Madrid. Como eran muchos los viajeros hubo cinco o seis mesones, que hoy, (en el momento de la información) se reducen a uno. Luego se acrecentaron aquellos con algunas casas y la iglesia, quedando constituida en aldea de Madrid.

Los pobladores fueron naturales u originarios de Torrejón de Velasco. Los señores de esta villa se quejaron al Rey Felipe III en Valladolid, por la cercanía del nuevo pueblo al de su señorío.

Al fundandor Pedro Abad (sic), le sucedió su hijo y a éste su nieto Andrés Martín Perabad y así fue incrementando el pueblo.

Iglesia: la parroquia se dedicó a San Cristóbal Mártir. Pertenece a la vicaria de Madrid. La fundó el referido Pedro Abad y con su nieto, ya nombrado se aumentó el culto. Un biznieto dio el retablo y en su época se pusieron los siguientes rótulos:

“El ldº Diego Martínez de Abad, clérigo presbítero, viniendo del fundador de este lugar, hizo este retablo a su costa, año 1.548”. Otra nieta del fundador, Doña Juana González de Lero, con su marido, Diego Illescas de Villegas, despensero mayor de Felipe II, cuyos cuerpos están sepultados al pie de la grada de dicho altar mayor, con el siguiente rótulo: “Aquí yace Diego Illescas de Villegas y Dª Juana González de Lero su mujer, nieta del fundador de este lugar e Isla., murieron año 1.601. Compró esa sepultura y puso esta piedra el Dr. Andrés Enríquez de Villegas, su hijo, Catedrático de Prima Teología en la Universidad de Alcalá de Henares”. Luego, el referido catedrático mandó hacer una capilla en la iglesia, titulada de la Purísima en la que fundó y dotó una memoria de misas a cargo del catedrático de Prima de Filosofía de aquella Universidad. En esa capilla se enterró, cubierta su fosa con una piedra de alabastro, con sus armas y un rótulo: “Esta capilla se hizo y dotó para su entierro el Dr. Andrés Enríquez de Villegas, Calificador del Santo Oficio de la Inquisición, Catedrático de Prima de Teología de la Universidad de Alcalá de Henares, biznieto de Francisco Abad, fundador de este pueblo e Isla. Murió el año 1.629”.

Así continuó el espíritu del fundador en otro biznieto llamado Dr. Alonso Martín de Coca, cura propio que fue de Pantoja y después de Lominchar, que aumentó el culto y adornó la iglesia. Fundó memorias pías, instituyendo heredera a su sobrina doña María de Lero Perabad. Hoy posee el mayorazgo y las memorias sus herederos los López de Córdoba, de origen. Doña maría de Lero Perabad casó con don Andrés de Córdoba.

Las casas de los fundadores: Las mansiones principales de los fundadores ya están hechas solares labrantíos y sus sucesores avecindados en la inmediata villa de Torrejón de Velasco.